viernes, 11 de junio de 2010

Tuca Blanca de Pomero 2697 m, desde la Besurta

8 de Junio de 2010
Jesús y Miguel
Desnivel total: 800 m
Horario: 2h 20'

Forau de Aiguallut
Con las botas todavía húmedas del domingo, comenzamos a caminar desde la Besurta, aprovechando que se ha retirado la nieve de la carretera y aún no funciona el autobús.
Con mucha nubosidad y viento en altura, tomamos el camino que hacia el Este se dirige a Aiguallut. Dejamos a mano derecha el desvío hacia la Renclusa y tras un pequeño repecho salimos al llano que precede al Forau de Aiguallut, al que llegamos al cabo de 30’.

Nos hemos encontrado con muchas marmotas, e incluso alguna se ha dejado fotografiar. El Forau no traga todo el agua que recibe, y ésta se acumula en su fondo. Remontamos hasta la cascada y salimos a la Plana de Aiguallut. Mucha nubosidad impide ver los 3000’s de la zona. Rodeamos por la izquierda esta plana para después remontar junto al barranco de la Escaleta otro pequeño desnivel. Otra zona más o menos plana nos acerca al Coll de Toro.

Tuca Blanca de Pomero
Antes de llegar a él, decidimos acortar subiendo directamente por la herbosa ladera. Jesús ha empezado a poner un ritmo que me cuesta llevar, y me voy quedando rezagado. Pasamos junto a un par de pequeños ibones, aún con nieve, a la vez que a nuestras espaldas queda el Ibón de Coll de Toro. Llegaremos hasta un collado entre el Pene Nere y La Tuca Blanca de Pomero, para dirigirnos primero a ésta última, por la fácil cresta cimera. Resulta que solo nos ha costado 2h 20’, ¡ya lo notaba yo! … Jesús ha acelerado pensando en las nubes que podían venir.
La cima despejada, pero los picos que nos rodean ocultos bajo las nubes.
Resguardados del viento hacia el Norte almorzamos. Hubo algunos instantes en que se abrió una pequeña ventana y conseguimos ver el sol.
Luego descendimos la cresta hasta el collado y como no, atacamos el Pene Nere. Escasamente nos quedan unos 50 m de fácil cresta. Desde aquí hay una bonita vista del Ibón de Coll de Toro y del Mall d’Artiga, que ya reservamos para otra ocasión. Volvimos otra vez al collado y por la ladera fuimos a buscar el torrente para bajar junto a él hasta el Ibón del Coll de Toro, que aún permanece parcialmente helado. Descendimos por la senda haciendo un alto el Plano de Aiguallut, donde cerca de la cascada paramos a comer, mientras esperábamos a que se despejara y poder ver el Aneto. Lástima, solo pudimos ver el Collado de Coronas y la Punta Oliveras.
Tras una medio siesta, regresamos hasta la Besurta, contentos porque esta vez sí que habíamos hecho cima, y sin mojarnos, cosa que parecía improbable a primeras horas de la mañana.

Fotos de Jesús
Fotos de Miguel

lunes, 7 de junio de 2010

Intento al Pico Ger, desde Gourette

6 de Junio de 2010
Antonio, Enrique, Jesús, Isabel, Miguel y 34 más del C. M. Peña Guara
Desnivel: Apróx. 800 m
Horario: Ida 2h, vuelta 1h 20'

En fila de a uno
Cogemos el autobús a las 6 a.m. tras una noche con tormenta en Huesca. Por el camino nubes hasta el Portalet, donde asombrados observamos el Midi completamente despejado. Después en el camino a Gourette, una espesa niebla nos envolvió. Total unas 2h 30’ de carretera.

Desde el aparcamiento superior de la estación de esquí, comenzamos a caminar bajo la niebla. Somos 39, sí habéis leído bien, 39, así que no se despiste nadie. Remontamos por las pistas de esquí, ahora verdes, por empinadas laderas, con Lorenzo a la cabeza marcando un fuerte ritmo. Sin puntos de referencia y bajo la niebla, seguimos hacia el Sur, dejando la opción inicial de rodear el pico, para otro día. Pero nos despistamos y nos vamos más al Este. Cuando comienza la nieve, ya con un ritmo más llevadero nos colocamos todos en fila de a uno y sin dejar la huella.
Mirando los GPS nos damos cuenta que nos hemos desviado mucho, y debemos remontar una ladera hasta un collado.

Quiere despejar, pero no lo consigue
 Llevamos 2h, y paramos a almorzar. Mientras tanto, hubo un instante en que la niebla disminuyó y nos dejó ver un trozo de cielo e intuir un poco el Pico Ger.
Fue un espejismo, ya que al reanudar la marcha ya caminábamos bajo una espesa niebla. Descendimos unos metros hacia el Oeste, para dirigirnos hacia el collado correcto. En un santiamén levantó la niebla, dando entrada a una fuerte tormenta de granizo, lluvia, viento y lo que es peor truenos y rayos.
Abortamos rápidamente, y tras colocarnos las capas (nosotros con más de un problema), emprendimos un rápido descenso huyendo de los rayos, que caían muy cerca, por el valle por el que debíamos de haber subido A alguien le oí decir que llevábamos más hierro que en una chatarrería.

Gourette
Salimos de la nieve y poco a poco cesó la tormenta. Al fondo veíamos Gourette, pero también como la niebla subía rápidamente desde el fondo del valle. Envueltos otra vez en la niebla llegamos a la estación, donde cambiamos nuestra ropa mojada por otra seca, y tomamos algo de comer.
Luego vuelta para casa, y no volvimos a ver el sol hasta entrar en territorio español. También paramos en la gasolinera de Formigal a echar un café.
Nubes y algún chaparrón nos acompañaron hasta Huesca, a parte del simpático conductor que no dejó que nos amodorráramos. 

Fotos de Miguel
Fotos de Jesús

miércoles, 2 de junio de 2010

Punta del Rincón de Alano 2353 m, desde Taxeras

30 de Mayo de 2010
Jesús, Isabel, Miguel y Oscar
Desnivel: 1053 m
Horario: 3h 11'

Hoy nos desplazamos hasta un valle de incomparable belleza, el de Ansó, que teníamos un poco olvidado, supongo que por la lejanía. Al final del valle se encuentra el camping de Zuriza, donde tomaremos la pista que se dirige hacia el Este, coincidiendo con el sendero GR-11. Tras unos 3km. llegamos a una explanada junto al barranco de Taxeras, donde aparcaremos.
Desde Zuriza ya se ve la impresionante Sierra de Alano. Todavía quedan algunas nubes de retención, pero confiamos en que despejará.
Cruzamos el barranco, y por la misma pista (poco más arriba hay una cadena), seguiremos dirección S-E, atajándola según encontremos la senda, con la vista puesta en una gran brecha en mitad de la Sierra de Alano. Al salir del hayedo, Jesús me coloca delante para subir a un ritmo más suave. La pendiente se endurece subiendo entre verdes lomas, hasta llegar a las pedreras previas al paso. Las nubes van en aumento, y conforme nos acercamos al Achar d’Alano, el viento del N-O cada vez es más fuerte. Hemos traído crampones y piolet, pero apenas quedan unas manchas de nieve, que evitaremos fácilmente. En la roca E, un par de escaladores progresan por la vertical pared.

Paso de Achar de Alano
Cruzamos el paso cuando llevamos 1h 20’ de marcha, y aunque pesábamos ir despacio, hemos superado ya un desnivel de 600 m, … ya veía a Isabel un poco colorada.
Las nubes se han enganchado bien, cubriendo con una espesa niebla nuestros objetivos. Pensábamos dirigirnos primero hacia el Oeste, hasta el pico Espelunga, pero visto que no se ve nada, optamos por ir hacia el Este, esperando una mejoría mientras recorremos el valle.
Progresamos a media ladera, con poco desnivel, con Jesús por delante abriendo huella y buscando el mejor camino. La nieve está blanda y no presenta ningún problema. Eso sí las polainas ¿cuándo nos las colocamos?

Bajo la niebla
Por un instante miramos atrás, y vemos al fondo y despejado, el pico Espelunga. ¿Qué hacemos aquí bajo la niebla? Seguimos un poco más, Jesús nos indica el comienzo de la subida a Peña Forca, y pensamos que ya no debe de quedar mucho. Al fondo del valle entre la niebla se adivina el collado Achar de Forca. Sabemos que antes de llegar a él debemos girar hacia el Norte, así que empezamos a subir en serio por una empinada ladera de nieve. Jesús va delante tallando unas buenas huellas. Después tras una ladera de matorrales y rocas llegamos a la cima. 1h 50’ desde el paso. En los últimos 100 m, el viento se incrementó bastante, así como la niebla.
Jesús, Oscar, Isabel y Miguel, en la cima
Unas vistas Impresionantes … cualquier otro día ... Unas fotos rápidas y nos vamos a buscar un lugar resguardado del viento. Unos metros más abajo almorzamos, a la vez que comienza a chispear. Luego nos colocamos las polainas, y emprendemos el descenso.
Gracias al GPS de Oscar, encontramos enseguida nuestras huellas. Por ellas reandamos el largo valle hasta el paso del Achar d’Alano. Todo el camino chispeando intermitentemente y con viento.
Llegamos al coche en 3h 7’.







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